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Hoja de Ruta 2050

Autor: 
DEC
Fecha: 
Mié, 01/02/2019

El 29 y 30 de noviembre de 2018, Fusades presentó a la nación una propuesta de desarrollo con visión de futuro, haciendo un ejercicio prospectivo de los cambios que están ocurriendo en el mundo y la necesidad urgente que El Salvador se prepare y aproveche, lo mejor que pueda, las oportunidades que se presentarán. La propuesta “Progresando en el nuevo milenio, elementos para un plan de desarrollo”, se elaboró durante 2018 y fue consultada a un variado público, con el fin de iniciar una reflexión sobre el futuro de El Salvador.

Como muestra de los grandes cambios globales, durante el primer día, el expresidente de Estonia, Toomas Hendrik Ilves presentó la estrategia de gobierno digital de ese pequeño país europeo, que lo ha colocado a la vanguardia en el tema, al haber aprovechado hábilmente las tecnologías de información y telecomunicaciones, en un esfuerzo público y privado, para digitalizar todos los servicios que el Estado presta a sus ciudadanos. En ese país se adoptó el principio que, si el gobierno ya tiene la información de un ciudadano, ya no se le debe pedir, ahorrándoles enormes cantidades de horas a todas las personas. Tanto así, que ahora en quince minutos pueden crear una empresa; las elecciones se hacen digitalmente, permitiendo ver resultados en tiempo real. El uso de tecnología también eliminó arbitrariedades de los empleados públicos, reduciendo drásticamente la corrupción. El expresidente Ilves recomendó que, para entrar a la era digital, además de la importancia que los esfuerzos sean público privados, que también se promueva el estudio de matemática y tecnología.

Durante el segundo día, Anne Marie Engtoft Larsen, experta del Foro Económico Mundial, expuso lo que implica la cuarta revolución industrial en el mundo, y cómo deben prepararse los países para enfrentar los cambios cada vez más acelerados, provocados por las nuevas tecnologías. Estos cambios implican amenazas, como la pérdida de empleos, especialmente de aquellos que realizan actividades repetitivas; pero también oportunidades, como la creación de nuevos empleos, que requieren otro tipo de habilidades, especialmente las que están asociadas con el conocimiento científico, las matemáticas, la tecnología y la ingeniería (STEM, por sus siglas en inglés), pero también las habilidades blandas, asociadas a la creatividad y las relaciones humanas. Enfatizó, que la tecnología no debe determinar el destino de la humanidad, sino que es importante que desde la fase de creación y diseño de las tecnologías se pongan al centro las necesidades de las personas, para que estén al servicio de las mismas, y para que se tengan en cuenta las consecuencias del desarrollo tecnológico.

Tanto el documento “Progresando en el nuevo milenio, elementos para un plan de desarrollo”, como las dos ponencias internacionales, se presentaron a las fórmulas presidenciales, e independientemente de quién gane las próximas elecciones, se ofrecen como un insumo para conversar sobre la inevitable hoja de ruta que el país tendrá que definir los próximos años para construir un mejor futuro, deseando que el 2050 sea un año de celebración por los grandes avances que El Salvador ha tenido en desarrollo social, institucional y económico (ver redes sociales: @hoja2050, #ProgresandoEnElNuevoMilenio).

*: Editorial publicado en la Revista El Economista, edición diciembre 2018 – enero 2019. www.eleconomista.net 

 

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