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Inseguridad alimentaria: una de las dimensiones de la pobreza que no mejora

Autor: 
Gabriela Góchez
Fecha: 
Mar, 07/18/2017

La incidencia de pobreza multidimensional muestra la cantidad de hogares de El Salvador que tienen privaciones en siete o más dimensiones (STPP y MINEC-DIGESTYC, 2015; DIGESTYC, 2017). El porcentaje de hogares en esta situación disminuyó de 35.2% en 2014 a 34.0% en 2016. No obstante, en 2016, aún 607,138 hogares fueron clasificados como pobres, en los que residían aproximadamente 2.6 millones de ciudadanos. 

Entre las dimensiones de la pobreza que no mejoran en esta medición, se destaca la inseguridad alimentaria, siendo esta la que presenta el segundo mayor incremento de hogares con carencias. Esta dimensión se refiere al porcentaje de hogares que han experimentado privaciones importantes en la disponibilidad de alimentos; en 2016, el 23.5% enfrentó esta situación (DIGESTYC, 2017). De hecho, con base en la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples de 2016, uno de cada cuatro salvadoreños se quedó alguna vez, por falta de dinero u otros recursos, sin alimentos; y, uno de cada tres, sin alimentación saludable. Por otra parte, un informe del Ministerio de Salud revela que la malnutrición afecta también a los estudiantes (MINSAL, 2014). En 2013, hubo prevalencia de sobrepeso en escolares de 13.3%, obesidad de 10%, y, retardo en talla o desnutrición crónica de 11.4%. 

Al respecto, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) manifiesta que una adecuada nutrición es fundamental para lograr el bienestar y tener una vida larga y saludable (PNUD y FAO, 2016). Este estudio hace referencia a Sen (1984), quien señala que para alcanzar el desarrollo humano es necesario erradicar el hambre y la malnutrición, volviendo imperante enfrentar las causas estructurales, políticas, sociales y económicas, de estas privaciones. 

Por consiguiente, interesa conocer qué está haciendo la política social salvadoreña para paliar esta situación, enfrentar dicha problemática y garantizar la seguridad alimentaria y nutricional. 

Por un lado, FUSADES afirma que diversas iniciativas, gubernamentales y no gubernamentales, han sido implementadas para contrarrestar los problemas de nutrición del país; sin embargo, los esfuerzos son dispersos y con un alcance limitado, sin generar un impacto importante en ellos (FUSADES, 2015). Este análisis reconoce avances en aspectos legales e institucionales, así como también en el desarrollo de programas para la producción nacional de alimentos, la agricultura familiar, los ingresos y la protección social. Asimismo, distingue que el acceso económico es el mayor obstáculo para las familias en inseguridad alimentaria. 

Por otro lado, recientemente, la FAO, junto con el Programa de Sistemas de Información para la Resiliencia en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Región del SICA (PROGRESAN-SICA), buscan medir la resiliencia a la inseguridad alimentaria a fin de proporcionar información confiable para orientar el proceso de toma de decisiones y acciones respecto al tema en cuestión. Para ello, identifican cuatro pilares para medir el índice de resiliencia: acceso a servicios básicos, recursos productivos y no productivos, acceso a redes de protección social, y, capacidad de adaptación (FAO, 2017). 

Finalmente, la evidencia disponible permite concluir que alcanzar la seguridad alimentaria y nutricional debe ser un objetivo en la agenda de desarrollo económico y social del país, a fin de garantizar la capacidad de resiliencia y el desarrollo humano de cada uno de los salvadoreños. 

Referencias

DIGESTYC (2017). Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples 2016. Ciudad Delgado: Dirección General de Estadística y Censos. 

FAO (2017). Medición de la resiliencia de los hogares a la inseguridad alimentaria: RIMA II. Presentación en Power Point proveída por la FAO en Taller Regional RIMA II, impartido por PROGRESAN-SICA y FAO en julio de 2017. 

FUSADES (2015). La malnutrición en El Salvador: una barrera para el desarrollo económico. Departamento de Estudios Sociales. Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social. 

MINSAL (2014). Memoria de Labores 2013-2014. San Salvador: Ministerio de Salud. 

PNUD y FAO (2016). Cuaderno sobre Desarrollo Humano N°12. Seguridad alimentaria y nutricional: camino hacia el desarrollo humano. San Salvador: PNUD y FAO. 

STTP y MINEC-DIGESTYC (2015). Medición multidimensional de la pobreza. El Salvador. San Salvador: Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia y Ministerio de Economía, a través de la Dirección General de Estadística y Censos. 

 

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