Suscríbase a nuestro boletín mensual INFÓRMATE, para recibir nuestros documentos digitales y lo más reciente de FUSADES.

Suscríbase

Programas para mejorar las oportunidades educativas y laborales de los jóvenes:baja cobertura y poca información

Fecha: 
Mar, 03/10/2020

Programas para mejorar las oportunidades educativas y laborales de los jóvenes:baja cobertura y poca información*

Recientemente en FUSADES se realizó un mapeo de leyes, programas y políticas[i] existentes en El Salvador para apoyar la inserción de los jóvenes –entre 15 y 24 años- en el sistema educativo y en el mercado laboral; se encontró que existen al menos 40 programas (25 públicos y 15 privados); sin embargo, su cobertura es limitada, son poco conocidos entre la población a la cual están dirigidos y existe poca sinergia entre ellos. Conocer sobre estos programas es importante porque, según datos de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) entre los 13 y 15 años –edad para estudiar tercer ciclo de básica- se acelera la deserción escolar y aumenta la proporción de los jóvenes que solo trabajan o que no trabajan ni estudian[ii].  

La mayoría de programas identificados implementan acciones para atender más de una restricción en el área educativa y laboral. La información completa puede consultarse en el documento  “Mapeo de leyes, programas y políticas para favorecer la educación y la inserción laboral de los jóvenes”. A continuación, se presentan algunos de los hallazgos más importantes.

 

Programas para favorecer la permanencia y reinserción al sistema educativo

Algunos de los programas identificados tienen como objetivo hacer que los estudiantes permanezcan en el sistema educativo. Para ello atienden factores que pueden llevar a los jóvenes a abandonar sus estudios; estos pueden clasificarse en tres categorías generales: 1) de atracción, 2) de empuje y 3) de caída (Doll, Eslami, y Walters, 2013)[iii] :

·         Los de atracción hacen que los jóvenes salgan de la escuela debido a circunstancias relacionadas con su vida familiar o personal que los atraen y los distraen del objetivo de finalizar sus estudios; tales como, la necesidad de trabajar y las tareas de cuidado de dependientes (niños, adultos mayores o enfermos). Entre otros, los programas de Dotación de Uniformes, Zapatos y Útiles Escolares y Modalidades Flexibles, ambos del Ministerio de Educación, atienden este tipo de factores.

·         Los de empuje son situaciones desfavorables del ambiente escolar, por ejemplo, la violencia dentro y fuera de las escuelas. Para contrarrestar la violencia al interior de la escuela y en sus alrededores se cuenta, por ejemplo, con el programa Escuela Segura de la Policía Nacional Civil y El Poder que transforma de la Fundación Pro-Educación de El Salvador (FUNPRES).

·         Los de caída son situaciones que gradualmente debilitan la conexión con el centro escolar hasta que los estudiantes desaparecen del mismo, como la pérdida de interés. Para atender este factor se cuenta, por ejemplo, con los Clubes Extracurriculares de Glasswing Internacional.   

Como se observa en el cuadro 1, los programas de apoyo a la permanencia en el sistema educativo se concentran en atender principalmente factores de empuje.

Además de estos programas, existen otros que promueven el regreso al sistema educativo o que los bachilleres continúen sus estudios superiores (cuadro 1):

·         Programas que desarrollan intervenciones que favorecen la reinserción al sistema educativo de quienes ya salieron del mismo, tales como el Programa Jóvenes con Todo.

·         Los que apoyan la transición desde el bachillerato hacia la educación superior, técnica o universitaria, por ejemplo, el Programa de Becas FANTEL para la educación superior y el programa de educación a distancia que ofrece la Universidad de El Salvador.

Cuadro 1. Programas para favorecer la inserción educativa

Restricción que atiende / acción que favorecen

Público

Privado

Total

Apoya la permanencia en la escuela

 

 

 

       Empuje

7

4

11

       Atracción

6

1

7

       Caída

4

3

7

Reinserción al sistema educativo

2

7

9

Transición a la educación superior

7

2

9

Total 1_/

16

10

26

1_/ Las columnas no suman el total porque un programa puede atender más de una restricción.

Fuente: elaboración propia con base en Calderón (2019).

A pesar de que existen 26 programas en el área educativa, se encontró que muy pocos jóvenes saben que están disponibles para apoyarlos. Por ejemplo, entre los que no estudian y no han completado el bachillerato, solo 15% ha escuchado sobre el programa Modalidades Flexibles que permite cursar estudios de tercer ciclo de básica y bachillerato, en días y horarios flexibles, de acuerdo con la Encuesta Millenials en El Salvador,   realizada por FUSADES como parte del proyecto Millennials en América Latina y el Caribe: ¿trabajar o estudiar? [iv].

 

Como se mencionó, el mapeo también incluye intervenciones que apoyan el ingreso al mercado laboral. A continuación, se presentan algunos de los principales resultados:

 

Leyes y programas para favorecer la inserción al trabajo

El país cuenta con leyes que fueron creadas con la intención de ofrecer incentivos a los empleadores para que contraten jóvenes. Por ejemplo, la Ley de Incentivo para la Creación del Primer Empleo de las Personas Jóvenes en el Sector Privado –que promueve la creación de puestos de trabajo para personas entre 18 y 29 años a cambio de deducciones al impuesto sobre la renta-. No obstante, según datos del Ministerio de Economía, a través de esta ley se crean un promedio anual de solo 220 puestos de trabajo y en 2018 había solo 39 empresas inscritas. De igual forma, el Contrato de Aprendizaje, regulado en el Código de Trabajo, autoriza pagar un salario inferior al mínimo al joven mientras aprende una habilidad técnica, mediante un contrato aprobado por el Ministerio de Trabajo. No obstante, la contratación de aprendices es limitada; en promedio, el Ministerio de Trabajo reporta que se contratan 1,945 jóvenes al año. Es decir, se generan pocas contrataciones como resultado de estas leyes, por lo que es necesario investigar cuáles son las dificultades que encuentran quienes quieren hacer uso de ellas.

Además, se identificaron 25 programas –entre públicos y privados- que ayudan a superar los obstáculos que encuentran quienes quieren incorporarse al mercado laboral; tales como la edad en el caso de los más jóvenes (15 – 17 años), y la falta de experiencia laboral y de competencias requeridas por empleadores en el caso de los mayores (18 – 24 años), de acuerdo con la Encuesta Millenials en El Salvador [v].

Los programas que atienden restricciones en el área laboral se clasificaron en cuatro categorías (cuadro 2):

·         Los que atienden factores de oferta del mercado laboral: dirigidos a fortalecer las habilidades técnicas y blandas de los jóvenes, así como a proveerles oportunidades para aumentar su experiencia laboral. Entre otros, se puede mencionar el Programa Empresa Centro del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP).

·         Los que atienden factores de demanda: desarrollan acciones entre los empleadores para promover la contratación de jóvenes, divulgar las leyes o brindar asesoría en la elaboración de contratos. Por ejemplo: Puentes para el empleo.

·         Intermediación laboral: buscan conectar la oferta y la demanda, por ejemplo: las Ferias de empleo del Ministerio de Trabajo y el programa Oportunidades de la Fundación Gloria Kriete.

·         Los dirigidos a instituciones prestadoras de servicios de empleo y empleabilidad: ayudan a fortalecer centros de formación profesional y a que las capacitaciones respondan a las necesidades del mercado de trabajo; tal como el programa Nuevas Oportunidades para el Empleo (NEO).

 

Cuadro 2. Programas para favorecer la inserción laboral

Restricción que atiende / acción que favorecen

Público

Privado

Total

Factores de oferta del mercado laboral

14

11

25

Factores de demanda del mercado laboral

3

3

6

Intermediación laboral

8

7

15

Intervenciones dirigidas a prestadores de servicios de empleo y empleabilidad

2

2

4

Total 1_/

14

11

25

1_/ Las columnas no suman el total porque un programa puede atender más de una restricción.

Fuente: elaboración propia con base en Calderón, L. (2019).

Sin embargo, la cobertura de los programas es limitada. Por ejemplo, a través de las Ferias de empleo del Ministerio de Economía, entre 2009 y 2018, se consiguió trabajo para un promedio anual de 1,746 jóvenes.

 

Existe poca sinergia entre programas

Además de la baja cobertura y del poco conocimiento de los programas, hay poca interacción y sinergia entre ellos.

El grado de relación que existe entre los programas, se ilustra en el gráfico 1, en el cual cada círculo representa un programa y las líneas la vinculación entre ellos. Entre más grande es el círculo, mayor es la cantidad de programas con los que tiene relación. Tal como se observa, algunos programas muestran algunas vinculaciones; mientras que otros están aislados y no tienen ninguna línea que los una a otro, cerca de la tercera parte no están articulados con otros. Además, existe poca vinculación con la empresa privada.

Gráfico 1. Articulación entre programas que trabajan para favorecer la inserción educativa o laboral de jóvenes

Nota: en amarillo están los programas que desarrollan intervenciones educativas; en celeste los que realizan intervenciones laborales; y en rojo, ambas.

Fuente: Calderón, L. (2019).

 

Algunas recomendaciones

A continuación, se ofrecen algunas recomendaciones generales para que los programas existentes en el país obtengan mejores resultados entre los jóvenes que buscan apoyar:

Para contrarrestar la poca información que tienen los jóvenes sobre los programas, se recomienda que las instituciones –públicas y privadas- a cargo de ellos, hagan un mayor esfuerzo para divulgarlos, principalmente, entre los jóvenes de tercer ciclo y bachillerato.

Además, dado que la cobertura de los programas es limitada, se sugiere hacer un esfuerzo para ampliar la cantidad de participantes que atienden, principalmente de aquellos programas que les pueden ayudar a completar el bachillerato o, mejor aún, estudios superiores –técnicos o universitarios-.

Finalmente, a fin de que las intervenciones respondan a las necesidades del mercado de trabajo se deben buscar mecanismos para desarrollar o reforzar la relación entre los implementadores de programas, y entre ellos y la empresa privada.

 



[ii] Beneke de Sanfeliú, M., Calderón, L., Chávez, M., y Polanco, D. (2018). Generando oportunidades para los jóvenes del Área Metropolitana de San Salvador. En Millennials en América Latina y el Caribe: ¿trabajar o estudiar? (págs. 207-260). Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Disponible en  https://publications.iadb.org/handle/11319/9289#sthash.4NNawJDR.dpuf

[iii] Doll, J.J., Eslami, Z. and Walters, L. (2013). Understanding why students drop out of high school, according to their own reports: Are they pushed or pulled, or Do they fall out? A comparative analysis of seven nationally representative studies. Disponible en https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/2158244013503834

[iv] Encuesta Millenials en El Salvador. Más información en Beneke de Sanfeliú, M., Calderón, L., Chávez, M., y Polanco, D. (2018).

[v] Beneke de Sanfeliú, M., Calderón, L., Chávez, M., y Polanco, D. (2018).

Share

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.