Por Flor de Mendoza, Directora del Laboratorio de FUSADES.


En el contexto actual, donde seguridad, calidad y cumplimiento regulatorio son pilares fundamentales para el comercio y la industria en general -y para el sector alimenticio en particular-, el uso de laboratorios acreditados bajo la norma ISO/IEC 17025 se vuelve esencial. Esta acreditación garantiza que un laboratorio de ensayos cuenta con la competencia técnica necesaria para generar resultados válidos, confiables y trazables, es decir cuenta con la calificación necesaria para garantizar sus servicios.

La norma ISO/IEC 17025 establece requisitos rigurosos en cuanto a métodos de análisis validados, personal calificado, equipos calibrados y control de calidad de los resultados. En la industria de alimentos, esto es crucial para asegurar la inocuidad, calidad nutricional y cumplimiento con normas nacionales e internacionales. Un laboratorio acreditado permite verificar, entre otros, la presencia de contaminantes biológicos y químicos: residuos de plaguicidas, aditivos, alérgenos y microorganismos, minimizando riesgos para la salud pública y protegiendo la reputación de una marca.

En el sector ambiental, los laboratorios acreditados juegan un papel determinante en el monitoreo de aguas potables y residuales, aguas superficiales como ríos, lagos y mares, suelos y emisiones atmosféricas. Las industrias deben demostrar que cumplen con los límites establecidos por las diferentes normativas y reglamentos ambientales vigentes, y solo con resultados técnicamente válidos, emitidos por laboratorios acreditados, pueden tomar decisiones informadas, evitar sanciones y contribuir de manera real a la sostenibilidad.

Además, la acreditación ISO 17025 proporciona un respaldo técnico ante auditorías de parte de clientes o cualquier parte interesada, inspecciones sanitarias de parte de las autoridades y evaluaciones internacionales; necesarias cuando se busca la certificación bajo normativas de calidad internacional. Gracias a los acuerdos de reconocimiento mutuo (como los de la Cooperación Internacional de Acreditación de Laboratorios, ILAC), los resultados de estos laboratorios son aceptados globalmente, facilitando la exportación de productos alimentarios y reduciendo la duplicación de pruebas, tal como es el caso de El Salvador, donde los laboratorios acreditados por el Organismo Salvadoreño de Acreditación (OSA) cuentan con este respaldo y reconocimiento internacional.

En resumen, utilizar laboratorios acreditados ISO/IEC 17025 no solo mejora la calidad y seguridad de los productos y procesos, sino que también representa una ventaja competitiva, reduce riesgos legales y demuestra compromiso con la salud humana y la protección del medio ambiente.

Como Laboratorio de FUSADES nos unimos en el mes de junio a la celebración del Dia Internacional de la Acreditación, este año bajo el lema “Empoderando a las pequeñas y medianas empresas (Pymes)”, poniendo a su servicio análisis microbiológicos y fisicoquímicos ejecutados con la garantía que brinda ser un laboratorio acreditado en forma ininterrumpida desde 1999, de forma que sus productos lleguen a los mercados de destino con la certeza de cumplir las expectativas de sus consumidores en calidad e inocuidad.