Se evalúa el Presupuesto General del Estado aprobado en 2015, y se contrasta con las proyecciones más recientes, destacando que fue un presupuesto incompleto, con un faltante de US$664 millones, por sobrestimación de ingresos y subestimación de gastos. La consecuencia de este procedimiento es la recurrente utilización de deuda de corto plazo abriendo la compuerta un en endeudamiento incontrolable; en cuatro ocasiones desde 2002 se ha emitido deuda de largo plazo para pagar Letes. Se sugieren parámetros a cumplir en el presupuesto 2016 y medidas complementarias para restablecer un proceso presupuestario apegado a la ley y a la sostenbilidad fiscal.

  • José Andrés Oliva Cepeda