El Salvador necesita avanzar en un proceso de consolidación fiscal que permita bajar la deuda (en 2017 alcanzaba 71.6% del PIB) y colocarla en una ruta sostenible. Sin embargo, el presupuesto 2019 (P2019) no se ha elaborado bajo esta premisa; por el contrario, incrementa el gasto y, en consecuencia, se necesitará más financiamiento para cerrar la brecha entre ingresos y gastos.

  • Carolina Alas de Franco
  • Luz María Serpas de Portillo
  • Estudios económicos