Entre 1994, la primera elección desde que se firmó el Acuerdo de Paz el 16 de enero de 1992, y el proceso electoral que se celebró el 1º de marzo de 2015, El Salvador ha invertido $190,816,278, lo que representa un gasto promedio por elección de $15,901,356*. Otro costo que interviene en la celebración de los procesos electorales es el pago de la deuda política. El artículo 210 de la Constitución de la República lo reconoce como una vía de financiamiento para los partidos políticos junto a la posibilidad de aportes privados que regula la legislación secundaria. Respecto del financiamiento público, la Ley de Partidos Políticos establece en el artículo 52 que éstos “tendrán derecho a recibir del Estado, una suma de dinero por cada voto válido que obtengan en las elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República, para diputados al Parlamento Centroamericano y Asamblea Legislativa, y para concejos municipales”2. Desde 1994 hasta el 23 de marzo de 2015 el Ministerio de Hacienda ha pagado $102,598,023 en concepto de financiamiento público para los partidos políticos para cada una de las elecciones celebradas.

  • Luis Mario Rodríguez
  • Luisa María Solano de Martínez
  • Estudios políticos
  • Estudios económicos